martes, 11 de agosto de 2026

Un "Urogallo" para el hombre que lleva una vida amando y contando Cudillero: "Me honra"

 Juan Luis Álvarez del Busto recibe el galardón del Centro Asturiano de Madrid, con el que reconocen una trayectoria "dedicada a los demás".

Juan Luis Álvarez del Busto, cuarto por la izquierda en la primera fila, con los asistentes a la entrega del premio. / LNE

Recuerda con viveza Juan Luis Álvarez del Busto cómo, con tan solo 17 años, fue capaz de rechazar una oferta laboral en Televisión Española porque “no podía vivir sin el Cudillero mágico que llevaba en el corazón”, herencia de su abuela. Ese cariño por su tierra se intensificó con el paso de los años y de él ha dejado muestras en innumerables ocasiones, impulsando, promoviendo y realizando actividades en favor del concejo del que es cronista oficial desde 1975. Una labor que este domingo fue reconocida con el premio “Urogallo” especial con mención honorífica del Centro Asturiano de Madrid, en un acto celebrado en la Quinta de Selgas. Álvarez del Busto compartió esta anécdota con los presentes para hacer hincapié en la relación que lo une con la capital española, que se remonta hasta su bisabuelo paterno, Agustín Bravo, quien durante años regentó el hotel Embajadores, en la Carrera de San Jerónimo, hasta que decidió establecerse como boticario en Cudillero.

“Recibió importantes ofertas económicas, incluso de los Estados Unidos, para que abandonase la villa, junto con su familia, por supuesto. Pero todos los intentos fracasaron. Y aquí se quedó para siempre”, recordó. Salvando las distancias intelectuales, añadió, “a mí me sucedió algo parecido, dicho sea con modestia. No cambié Cudillero por Madrid”.

La razón de que el cronista oficial de Cudillero estuviese a punto de convertirse en una estrella televisiva tuvo su origen en sus buenas dotes actorales, de las que en su juventud hizo gala en el grupo de teatro de la localidad. Si bien es cierto que finalmente no se quedó en Madrid, Álvarez del Busto sí tuvo tiempo para conocer al entonces director general de TVE, Jesús Aparicio Bernal, y a figuras como Laura Valenzuela, Paco Valladares y Joaquín Prat.

Sin embargo, su amor por Cudillero pudo más. Un cariño que debe a su como la que más”, con la que se casó siete años después. Luego llegaron sus hijos, Ana, Miguel y María, y Pablo, su nieto. A ellos dedicó Álvarez del Busto un “galardón que me honra”. Y también a Agustín Bravo, su bisabuelo, porque “renunció a todo por su familia y se quedó en Cudillero”.abuela y a Toñi, su mujer, “una pixueta de armas tomar, guapa y lista.

La figura de Álvarez del Busto fue glosada por el jurista y escritor Javier Junceda, quien aseguró que el premiado tiene más que merecido el “Urogallo” porque “ha dedicado su larga vida a los demás, en particular a su solar natal, Cudillero, con quien está casado... Con perdón de su querida Toñi”. “Su enfermedad hereditaria se llama Cudillero”, afirmó.


Junceda agradeció al Centro Asturiano que se hubiese acordado de un “asturiano generoso y grande, amante de su pueblo y de su cultura, de la historia sin odiosos sesgos y de la fraternidad”. Por eso, señaló: “A nadie le puede sorprender que recoja esta mañana el Urogallo especial del Centro Asturiano, pero sí que aún no haya merecido los más destacados que su concejo y nuestra región aún le retienen”.

También intervino Andrés Menéndez, presidente adjunto del Centro Asturiano de Madrid y encargado de entregar el premio. En su intervención, destacó la estrecha relación de la institución con la Asociación Amigos de Cudillero, que Álvarez del Busto preside. “Todos los concejos de Asturias tendrían que tener un Juan Luis para que las cosas fuesen mejor. Tu labor es brillante”, destacó.

El acto fue dirigido por José Antonio Álvarez, secretario de Amigos de Cudillero, quien también tuvo palabras de afecto para su amigo y leyó una carta enviada por el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, para felicitar al galardonado.

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