AMIGOS DE CUDILLERO
ENTREGA SUS "AMURAVELA DE ORO" A LA FUNDACIÓN ALADINA, CÁRITAS
DIOCESANA Y LA DOCENTE ANA ISABEL PELÁEZ EN UN MULTITUDINARIO ACTO.
"Con esta preciada distinción queremos dejar patente nuestro sincero
agradecimiento a quienes trabajan por Asturias", señaló Juan Luis Álvarez
del Busto en la 44.ª edición del galardón
Cudillero se rindió este domingo ante la docente y
«referente educativo» que durante veintisiete años dirigió el instituto público
cudillerense «Selgas»; aplaudió la labor de la «entidad asistencial más
antigua del Principado» y reconoció el trabajo de un colectivo que «consigue
poner luz en las situaciones en las que el cáncer infantil tiñe todo de
oscuridad». Ana Isabel Peláez, Cáritas Diocesana, representada por su
directora en Asturias Elsa Suárez, y
la Fundación Aladina con Paco Arango a la cabeza recibieron,
respectivamente, las distinciones de la XLIV Amuravela de Oro,
un galardón que concede anualmente la Asociación Amigos de Cudillero.
Los premiados fueron recibidos en el
Ayuntamiento por el Alcalde del Concejo donde firmaron en el Libro de Honor del
consistorio, para desplazarse posteriormente al Hotel-Restaurante Lupa, en San
Juan de Piñera, donde fueron recibidos por la Banda de gaitas “Avanti Cuideiru”
El emotivo acto,
que contó con la presencia de más de doscientas personas, se abrió con la intervención del presidente de Amigos
de Cudillero, Juan Luis Álvarez del Busto.
Le tocó recordar la
trayectoria de tan «preciada distinción», que pretende ser un «sincero
agradecimiento a quiénes trabajan por Cudillero y por Asturias, dando la bienvenida a premiados y asitentes.
La profesora I.E.S. Selgas Laura Poyal glosó la figura de
su compañera Ana Isabel Peláez, a quien calificó de «modelo vital» y «ejemplo de coherencia en el
ejercicio de sus responsabilidades».

Aplaudió la «dedicación» y «escucha atenta»
con la que Ana Isabel Peláez puso en marcha, en 1995, el primer centro de
educación secundaria de Cudillero y Muros del Nalón hasta llevarlo a ser una referencia en la educación asturiana, ofreciendo al alumnado todo tipo de oportunidades, tanto académicas como culturales, poniendo a su servicio una enseñanza individualizada de calidad y colaborando en todo momentos con las familias, asociaciones y entidades del entorno, cohesionando a todo el profesorado a su cargo y apostando fuertemente por la internacionalización cooperando con diversos centros europeos a base siempre de un intenso trabajo. Por todo ello mostró hacia ella su admiración, tanto por su vocación pedagógica, como por su calidad humana.


La galardonada, que desde abril trabaja en el
equipo regional de inspección educativa, hizo una férrea defensa de la educación
pública y recordó el «sueño» y la «historia feliz» que supuso hacer realidad el I.E.S. Selgas. «Fue un privilegio y un reto la puesta en marcha de un centro
por el que han pasado 2.000 estudiantes, su mayor logro y carta de
presentación. El instituto no ha defraudado las expectativas puestas», señaló,
al tiempo que dio las gracias a toda la comunidad educativa que trabajó con
ella durante casi tres décadas, con las que quiso compartir el galardón.

El Vicario General de la
Diócesis de Oviedo, Jorge Juan Fernández Sangrador, glosó el papel de Cáritas, una entidad
«que atiende a la personas, en su núcleo principal, previo a cualquier
ideología, religión o procedencia» y que lo hace desde el «amor absoluto». Considera el Vicario que
Cáritas hace algo tan bello como mostrar «la dignidad que hay en las personas
que carecen de posibles». Entregó el diploma de la Amuravela de Oro a la actual
presidenta de la entidad en Asturias, Elsa Suárez, quien recogió el galardón en
representación de muchas personas, empezando por «todos para los que
trabajamos».

La directora de
Cáritas Asturias invitó a ejercer el voluntariado: «Nuestras puertas están abiertas al voluntariado, que es una
aportación valiosa. Podéis hacer mucho por tantas personas que os necesitan, a veces simplemente con una escucha, dándoles compañía, dándoles un sitio en la sociedad».
De la labor de la Fundación Aladina habló el presidente de UNICEF España, el exministro natural de Cudillero, Gustavo Suárez Pertierra. «La entidad lleva casi veinte años trabajando sin descanso con el objetivo de que esta enfermedad no le robe la sonrisa a ningún niño. Cuidan de ellos con cariño y sensibilidad y los acompañan todos los días para que sientan que no están solos», apuntó el cudillerense tras leer una dura carta de una madre relatando la enfermedad de su hija. Para Suárez Pertierra, la Fundación Aladina «logra algo que la medicina no hace y es mantener el espíritu alto para que la moral no decaiga» y aseguró que liderar este trabajo ha cambiado la vida de Paco Arango, que es «uno de los nuestros, con profundas raíces asturianas». No en vano, su padre, el empresario Plácido Arango, que falleció en 2020, recibió en 2017 La Amuravela de Oro, un hecho «doblemente especial» para el galardonado.



Precisamente su experiencia como voluntario en un hospital donde se curaban
niños con cáncer, llevó al artista Paco Arango a montar la Fundación Aladina en
el año 2005. «Me siento honrado, agradecido
y, en nombre de todos los niños, gracias de corazón», dijo
antes de dedicar el reconocimiento a Almudena una niña asturiana que falleció
hace diez años.
Le tocó cerrar el acto al Alcalde de Cudillero, Carlos Valle, quien puso en
valor la «incansable» labor de Amigos de Cudillero y recordó a los premiados
que con el galardón adquieren la «responsabilidad» de sentirse más parte de
Cudillero. Al acto acudieron numerosas personalidades de la sociedad asturiana.
T. Cascudo - La Nueva España