jueves, 22 de octubre de 2026

FIESTA LITERARIA DE LA MAR

El director del Ridea, Ramón Rodríguez, pone el broche de oro a la Fiesta Literaria de la mar con un bello repaso al "embrujo" de Cudillero

 "Es uno de los rincones más bellos de Asturias y quizás de España", señaló el autor del cuadragésimo tercer cuaderno literario de esta cita cultural

La primera vez que el director del Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea), Ramón Rodríguez (San Cucao de Llanera, 1950), vio el mar fue de niño, en Gijón, pero tanto o más le impactó su primera visita a Cudillero, siendo un adolescente. "Descubrí uno de los rincones más bellos de Asturias y quizás de España", subrayó este domingo durante la lectura del cuadragésimo tercer cuaderno literario "Escritores de Cudillero". Su bella oda al concejo cudillerense sirvió para poner el broche de oro a la Fiesta Literaria de la Mar que se despide tras cincuenta y dos años de existencia.

 El evento organizado por la asociación Amigos de Cudillero, que capitanea Juan Luis Álvarez del Busto, tuvo lugar en el palacio La Magdalena, de Soto del Barco. Durante la gala, se impuso la insignia de oro al artista piloñés Valentín del Fresno, por su incansable colaboración con el colectivo, y se distinguió al alumno Brando Suárez, de Grado, por haber sido el ganador del cuadragésimo cuarto concurso literario "Cudillero, el pescador y la mar" con un relato titulado "El enfoque de lo invisible", que leyó ante el numeroso público asistente.

Fue el subdirector del Ridea y cronista de Infiesto, Andrés Martínez Vega, el encargado de glosar a Ramón Rodríguez, al que definió como hombre de "gran humanidad, talla intelectual de hombre culto, sencillez, trato cercano, agudo sentido del humor y siempre dispuesto a prestar ayuda". No solo repasó su brillante trayectoria profesional al frente de la biblioteca de la Universidad de Oviedo, sino que subrayó su faceta como "investigador incansable que conoce al detalle todos los rincones de esta bendita región". Aprovechó también para reivindicar sus méritos para ocupar el puesto de cronista oficial de Asturias "que tanto se echa en falta".

Tras la introducción de su amigo y compañero de fatigas en el Ridea, Rodríguez comenzó su viaje por el "embrujo" de Cudillero, rememorando sus primeras visitas cuando aún no era frecuente encontrar turistas y el ambiente era distinto. "El puerto no era lo que es hoy, pero sigue siendo el símbolo de la villa", señaló al tiempo que reivindicó las espectaculares vistas que el concejo regala al Cantábrico. "Pocos lugares hay como Cudillero para asomarse al mar", apuntó

Su viaje literario siguió tierra adentro, hacia San Martín de Luiña. Hizo un alto también en la iglesia de Santa María de Piñera, que esconde la emblemática imagen del Cristo de Piñera, antes de relatar la "bellísima panorámica de la costa asturiana" que ofrece Santa Ana de Montarés. Su periplo concluyó en el Palacio Selgas, "uno de los lugares más atractivos del concejo". Si bien son muchas sus virtudes, destacó la experiencia personal que vivió a finales de los ochenta del pasado siglo cuando participó en la catalogación de los libros de la biblioteca palaciega.

"Recuerdo con placer aquellas jornadas de trabajo bajo la supervisión de la Inmaculada Concepción", dijo en relación al famoso cuadro del Greco. Destacó la oportunidad de descubrir en el fondo joyas bibliográficas "excepcionales", además de disfrutar de los encantos de Cudillero durante sus estancias en la villa.

Se despidió Ramón Rodríguez reivindicando la figura de Juan Luis Álvarez del Busto, por su labor como "gran valedor de su concejo". Dijo comprender la decisión de poner fin a la fiesta literaria, pero quiso agradecer su enorme labor. En los mismos términos se expresó la vicepresidenta de la Junta General, Celia Fernández, encargada de clausurar el evento. "Te puedes ir con la cabeza alta, has hecho un trabajo inmenso".

En su discurso, Del Busto recordó los inicios de la Fiesta Literaria de la Mar, allá por 1974 e impulsada entonces por el Teleclub Villa Pixueta. Desde entonces, dijo, han pasado cuarenta y cuatro textos escritos por otros tantos patrones "que han navegado por el océano de las letras en esa humilde embarcación llamada Cudillero". Y concluyó: "Llega el momento de decir adiós. Una retirada a tiempo es una victoria". Aunque será una retirada "parcial", pues Amigos de Cudillero sigue trabajando con infinidad de iniciativas y un único objetivo, remar a favor de Cudillero y Asturias.

 






 



                                                               T. Cascudo

                                                                    Soto del Barco18 OCT 2026 18:21


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